lunes, 19 de febrero de 2024

Presentación personal

 ¡Hola a tod@s! 



Me llamo Daniela Ligia Bota y soy estudiante de la UCLM en Toledo. Estoy en mi segundo año de Educación Primaria y, actualmente, Sociedad y Educación es una de las asignaturas que curso para mi formación como futura docente. 


Aficiones y actitudes personales que fomentarán mi formación docente

A continuación, en el siguiente vídeo destaco algunas de mis aficiones y actitudes que destaco de mi personalidad. Sobre todo destaco aquellas que me van a ayudar para ejercer mi futura formación docente en el aula. 


¿Porqué elegí formarme como profesora?

Además, debo mencionar mi vocación por trabajar en el ámbito educativo y mi aspiración a ser la futura "mejor maestra" de cualquier individuo que pase por mi clase. Reflexionando sobre el papel tan importante que tiene un maestro o una maestra en la sociedad, comprendemos que esta profesión no es nada fácil. Cuando en el aula aparece un conflicto, el maestro deberá ejercer el papel de juez y de policía. Cuando un niño presente problemas emocionales o está pasando por un momento familiar más delicado, el maestro deberá ejercer el papel de psicólogo. Si un niño está deprimido, el maestro ejercerá el papel de payaso. Se dan diferentes situaciones en las que, el que se dedica “solo a enseñar” deberá adaptarse y aprender a escuchar, a motivar, a organizar… o incluso a colocar las bases para que esos niños sean ciudadanos. 

La importancia de ser un "buen/a maestr@"

Muchas veces, que un niño o una niña pueda alcanzar el nivel que le corresponde, depende del maestro. Si este no consigue una formación que comprenda desarrollar  todos los papeles anteriormente mencionados, es probable que no se trabaje de forma correcta y pueda afectar la salud mental o física del alumno. Es por ello, que para hablar de un buen maestro, debemos tener en cuenta su comportamiento y sus capacidades desde todos los puntos de vista:

-        La empatía es uno de los valores esenciales para comprender la situación de cada niño y saber aplicar la didáctica correcta para que ese niño, no necesariamente adquiera conocimientos, sino que salga de ese estado de impotencia e inseguridad.

-        El cariño también es la mejor manera de atraer a los niños a la enseñanza. Sin amor y sin ayuda no se obtendrán buenos resultados, sino que aparecerá el rechazo y la desconfianza.

-        La igualdad y el respeto son la fuente de la armonía y el orden en el aula. Si el profesor trata de forma diferente a los alumnos en cuanto a la capacidad, la raza o las ideas de cada uno, no habrá un progreso común y demostrará un modelo negativo.

-        La innovación y la creatividad para el desarrollo de nuevas dinámicas o métodos de enseñanza, y conseguir la atención y un rendimiento favorable.

Habría muchas más características y cualidades que un buen profesor debería poseer. Pero, con el tiempo y la formación de todos y todas se consigue una mejora y se logrará aprender mediante los errores. 






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